lfcab

lfcab

Psicologia del insulto



Psicologia y esencia del insulto

En la Psicología clásica el estado de imbecilidad era el estadio anterior al de la idiotez. Insisto en mi teoría de que el que insulta se autorretrata. Todos lo hacemos alguna vez. Pero, además, el insulto es una terapia muy buena en ciertos casos. De ahí que abunden los insultos que emplean palabras malsonantes por su carácter blasfemo, sexual o escatológico. Originalmente, el insulto es un ataque verbal cuando no se dispone de otras armas. Por eso se dice que insultan los cobardes, los que tienen algo que esconder.El insulto, tratar a los demás despectivamente es un conflicto del emisor más que del receptor. Con lo que el cuidado ha de ser personal, un trabajo interno de conocimiento de nuestro temperamento, si es que queremos tratar de no seguir hiriendo nuestras emociones. La violencia verbal la aprendemos a utilizar para ir desgastando al enemigo, sin darnos cuenta de que lo estamos avisando y se vuelve en nuestra contra. Tratar de aprender también a dejar de utilizarla desgastará menos nuestro transcurrir por el camino. Flaubert, en “Reflexiones sobre la condición humana”, dice: “Una mollera vacía no está realmente vacía; está llena de basura”.

Diríamos que un insulto no es más que un sentimiento de inferioridad expresado en forma de superioridad.

¡Ay la rivalidad! Los buenos, los malos…matar por placer. Creemos pertenecer al grupo correcto y vemos de manera despectiva a los demás. ¿Es posible que durante miles de años hayamos prodigado menos cumplidos que acusaciones, sin saber que estábamos destruyendo la convivencia de una pareja o de una sociedad?.

“Nadie nos agrede o nos hace sentir mal: somos nosotros los que decidimos cómo sentirnos. No culpemos a nadie por nuestros sentimientos. Somos los únicos responsables de ellos”. El coleccionista de insultos, alegoría budista de Paulo Coelho.

“Nunca discutas con un estúpido porque te rebajará a su nivel y te ganará por su experiencia”.  Miguel Ángel Rondón. 



“Cerca de Tokio vivía un gran samurai ya anciano, que se dedicaba a enseñar a los jóvenes.
A pesar de su edad, corría la leyenda de que todavía era capaz de derrotar a cualquier adversario. Cierta tarde, un guerrero conocido por su total falta de escrúpulos, apareció por allí.
Era famoso por utilizar la técnica de la provocación. Esperaba a que su adversario hiciera el primer movimiento y, dotado de una inteligencia privilegiada para reparar en los errores cometidos, contraatacaba con velocidad fulminante.
El joven e impaciente guerrero jamás había perdido una lucha. Con la reputación del samurai, se fue hasta allí para derrotarlo y aumentar su fama. Todos los estudiantes se manifestaron en contra de la idea, pero el viejo aceptó el desafío…
Todos juntos se dirigieron a la plaza de la ciudad y el joven comenzó a insultar al anciano maestro. Arrojó algunas piedras en su dirección, le escupió en la cara, le gritó todos los insultos conocidos, ofendiendo incluso a sus ancestros. Durante horas hizo todo por provocarlo, pero el viejo permaneció impasible. Al final de la tarde, sintiéndose ya exhausto y humillado, el impetuoso guerrero se retiró.
Desilusionados por el hecho de que el maestro aceptara tantos insultos y provocaciones, los alumnos le preguntaron:
-¿Cómo pudiste, maestro, soportar tanta indignidad? ¿Por qué no usaste tu espada, aún sabiendo que podías perder la lucha, en vez de mostrarte cobarde delante de todos nosotros?

El maestro les preguntó: -Si alguien llega hasta ustedes con un regalo y ustedes no lo aceptan, ¿a quién pertenece el obsequio? -A quien intentó entregarlo, respondió uno de los alumnos.
Lo mismo vale para la envidia, la rabia y los insultos -dijo el maestro- cuando no se aceptan, continúan perteneciendo a quien los llevaba consigo”

Y es que el único responsable de tus sentimientos eres tú mismo. Nadie tiene la capacidad de hacerte sentir mal, salvo que tú se la concedas. Lo importante no es lo que otros pretendan (molestarte, descalificarte, herirte), sino lo que tú hagas con lo que te ofrecen.

Es en ese punto donde puedes negarte a quedártelo, y no dejar que entre en tu interior.
Los insultos, cuando no se aceptan, continúan perteneciendo a quien los llevaba consigo.


Yo veo más bien el insulto como algo divertido. El idioma español es riquísimo por la lista de posibles insultos que contiene.
           
Juan Pererira me aclara mi teoría sobre el insulto. Por lo visto, en Galicia se dice: "Chámote para que non me chames". Es decir, según don Juan, "las personas buscamos que otros tengan una tara que verdaderamente nosotros poseemos y se lo decimos a los otros antes de que nos la indiquen a nosotros". Muy bien visto. Añado que es lo de "cree el ladrón que todos son de su condición". En definitiva, el insulto aparece como una suerte de divertida compensación.
Agustín Fuentes quiere saber si "sicofanta" o "sicofante" sirven como insultos. Yo creo que sí. Literalmente, sicofante o sicofanta (valen los dos) era en Grecia el que denunciaba el contrabando de higos. Por lo visto, en la Grecia clásica los higos eran muy apreciados; se prohibía exportarlos, así como los esquejes de las higueras. Era algo así como los bulbos de tulipán en la Holanda del siglo XVII o las ovejas merinas en la Castilla del siglo XV. Así pues, el sicofante era un soplón o chivato. De ahí pasó a calumniador cuando la denuncia era falsa y se hacía por venganza o por recompensa. No parece una conducta muy apreciada, la del sicofante.



Los libertarios ya conocen mi teoría sobre el insulto. Suele ser un desahogo que puede que evite la violencia física, pero que desplaza el esfuerzo de razonar. Etimológicamente, insultar es tanto como "saltar sobre el otro". Es decir, es una forma de agresión simbólica. Por lo menos se debe exigir el ideal de insultar con gracia, como hacen algunos eximios escritores, como Francisco de Quevedo o Camilo José Cela. Ya sé que no es fácil. Algunas de las personas más insultonas me dicen que las elimino o las borro. No es así. Pueden seguir enviando sus mensajes, pero me reservo el derecho a reproducir sus expresiones cuando considero que se pasan de la raya. (La "raya roja" se dice ahora). Aun así, bienvenida sea la crítica. También se puede aprender a insultar. Por lo menos es una aplicación del dominio del lenguaje. Recuerdo que en algún correo me han llamado "viejo" como insulto. Sospecho que la persona que se dedica a insultar a troche y moche, y además sin gracia, es que tiene una pobre impresión de ella misma.

Varios libertarios me comentan un insulto brutal e ingenioso: "No me cago en tu padre para no darte pistas de quién es". En nuestra cultura la ilegitimidad de nacimiento ha estado siempre mal vista, por mucho que el nacido no tenga ninguna culpa. Es una consecuencia de lo mucho que importan los linajes en una sociedad que añora el feudalismo. Por eso mismo irrita tanto que la gente se equivoque al pronunciar el nombre de otras personas.

José A. Martínez Pons se refiere a una especie de insulto retrógrado respecto a Franco, que ahora se prodiga mucho. Supongo que el mallorquín está pensando en ese reciente acto grotesco del Barcelona Club de Fútbol. Ahora ha decidido quitarle la medalla que le dieron a Franco hace más de medio siglo. Hay situaciones más afrentosas. Este es el juicio de don José Antonio:
Cuando se recurre al insulto o a la descalificación, aunque sean frasecitas ingeniosas, es porque no se tiene argumentos sólidos. Cuando se recurre a la mentira es porque no se puede recurrir a la verdad. Desde luego, que para descabalgar a Franco haya habido que transcurrir un lapso de más de 30 años después de su muerte, dice mucho por sí solo.

Concluye con una afirmación para grabarla: "Eso en un país en que es fácil morir por un ideal, pero que es casi imposible vivir defendiéndolo". Es una buena síntesis de nuestra Historia contemporánea.
Debemos reconocer que la descalificación radical que se hace de muchos políticos es porque dan pie para ello. Juan Díaz López-Canti contrapone la figura ejemplar del mejor presidente que han tenido los Estados Unidos: Harry S. Truman. Cuenta un minúsculo dato. Nada más ceder la presidencia de la nación a Eisenhower, "Truman y su esposa regresaron a su hogar en Missouri conduciendo su propio coche, sin ninguna compañía del Servicio Secreto". Como presidente de la nación más poderosa
del mundo, Truman se pagaba sus gastos de transporte y comida. Después de su mandato no aceptó ni medallas ni puestos influyentes en empresas. Su argumento es que esos nombramientos eran para aprovechar su influencia, pero:
La figura del presidente no me pertenece. Pertenece al pueblo al pueblo norteamericano y no está en venta.
Tampoco es que fuera siempre tan solemne. También escribió: "Mis vocaciones en la vida siempre fueron ser pianista en una casa de putas o ser político. Y para decir la verdad, no existen grandes diferencias entre las dos". Añado que fue el primer presidente en emplear el acrónimo SOB (= hijo de puta), dirigido a su oponente en la campaña electoral. He ahí un insulto con gracia, dada la ocasión. Don Juan sostiene que podríamos clonar a Truman. "Falta nos hace" un tipo así. Estoy de acuerdo.
Amando de Miguel


Que delicioso es descargarse una bronca puteando a los 4 vientos, utilizando todos los insultos habidos y por haber, con pasión e ímpetu. Uno siente un alivio inigualable al tiempo que despide de su organismo alterado, esa cantidad justa de improperios y aberraciones que tanto deseábamos expresar; uno puede recordar tranquilamente a Luis Brandoni en “100 veces no debo” cuando se entera que su hija Andrea del Boca, quedó embarazada.
Mucha gente, cuando está embroncada con alguien, pero no quiere discutir ni pelear, aguarda el momento indicado y va a buscar a algún amigo o familiar o conocido, para largar toda la mierda temporal que sentimos por el primero en cuestión. La clásica es llamar a “mongochito” y decirle: “Cheee, ¿puedo pasar por tu casa un rato?”, en el caso que “don mongocho” pueda, uno va, y lo saluda de esta manera: “Mongocho! Cómo estás? No sabes, la hija de puta de menganita! Es una forra del orto!! Sabes la que me hizo!!?? La desgraciada me………………….y después agarró y me…………………y bla bla bla bla” Soltamos toda esa cantidad acumulada de ira que tenemos sin siquiera saber lo que piensa “mongocho”, ni lo dejamos hablar, ni le damos tiempo a preguntar nada, puteamos y puteamos y reputeamos hasta que finalizamos nuestro elocuente monólogo y ya nos sentimos vacíos y listos para decir: “Che, ¿y vos que contás?” Hay quienes poséen la función “putear” en automático, y cada vez que uno le pregunta: “¿y cómo andas con zutanito?” arrancan con los insultos clásicos, de tal manera, que parece que lo tuviesen ensayado, pero muy bien, y comienzan a mostrar lo excelente que les sale.

Es innegable el hecho de que cuando uno acaba de tirar tanta bosta pa todos lados, uno termina liberado, más tranquilo y con el bocho fresco para pensar por qué carajo pasó lo que nos causó tanto enojo. Existen también, personas que no pueden controlar su ira verbal, y ni bien les sucede algo que les molesta, comienzan a putear con todas las ganas a quien provocó su indignación, no miden sus palabras, y pueden llegar a decir cosas horribles y muy hirientes que probablemente, ni las piensen realmente. Y por otro lado, aparecen en nuestras vidas, aquellos que se guardan todo, no demuestran ni una gota de desacuerdo u odio, aunque los vemos muchas veces ensimismados o muy callados, con una expresión en la cara muy difícil de dilucidar. De tanto en tanto, esta gente, suele explotar por una pelotudez terrible, y actúan de forma errante por un rato hasta que calmaron su bronca desproporcionadamente acumulada.

Entonces, a mi me encanta los individuos que usan de forma muy acorde la terapia de insultos; un gran ítem de ésta, es el señor Enrique Pinti, creo yo, ya record Guiness de mayor cantidad de insultos en menos tiempo, saben cuando putearse el uno con el otro, entre amigos, parejas, etc, y lo hacen durante cualquier conversación, en cualquier ámbito, sabiendo por supuesto, que todo lo que el otro dice, es sólo una descarga por tensiones, y no algo que se deba tomar como personal. Es bastante sano putear, insultar, libera en gran parte a nuestra alma carcomida por los malos tragos de cada día; y lo ideal, es saber cuando, como, y con quien uno lo va a hacer. Tampoco uno debe desubicarse, y en el medio de una junta empresarial, pararse y gritar: “Cómo odio a Silvita!!!!!!! La remil concha de su putísima masreeeeee!!!!! Forra de mieeeeeeerrrrdaaaaa!!!!!!!”, ya que corremos el riesgo de quedar despedidos, hay que estar atentos, uno no debe siquiera equivocarse e insultar a la persona incorrecta.
Así que bueno, vos lector, yo me voy, y espero que vos te vayas, pero a la reputa madre que te remil parió, y que la mierda te acompañe, y ojalá puedas irte algún día a la recalcadísima concha de tu mil puta madre, besos!!

“Lo que tiene la agresividad es que se mantiene siempre como tendencia. En general, no se ejecuta. Entonces, si vos tenés una tendencia así, y esto no se descarga, es terrible”, explica Campos Cervera. En estos casos de agresividad contenida, “uno de los elementos que nos rescata es la palabra. Entonces, el conjuro que representa la palabra es muy importantes en este sentido, en la función de descarga”, agrega el especialista.
Además de las personas que liberan tensiones, existen aquellos que el “putear” ya es un acto más de la vida cotidiana. Un ejemplo sería el de aquellos que, cuando manejan, se la pasan injuriando a todo aquel que ose cruzarse en su camino. Según Campos Cervera, “son personas narcisistas y creen que todos los otros conductores están atacando su propia integridad. Lo que en realidad pasa con estas personas es que intentan canalizar esa tensión narcisista por medio del insulto. “Están tan inundados de tensión que el mecanismo que normalmente a algunas personas les es eficaz a esas personas que son patológicas, iracundas producto de su narcisismo, le fracasa". 
Cuando entra en juego la impotencia. “El insulto tiene una mezcla de descarga, una liberación de ira, pero también puede ser un modo que denote la impotencia de poder hacer algo respecto de aquello que a uno le interesa modificar, inquirir o responder”, analiza el Doctor Ricardo Rubinstein, Médico psicoanalista y Miembro Titular de APA.

Para graficar el caso, Rubinstein habla del hincha de fútbol: “El hincha de fútbol que se pone a insultar al arbitro porque no cobró un penal, por ejemplo; o porque cobró para el equipo contrario, está demostrando su impotencia frente a eso que ocurrió, que para él es una injusticia. El insulto libera la bronca pero marca que él no puede hacer nada con eso”, explica.



Otro ámbito en donde aparece el insulto es en la familia o en la escuela. En esos casos, el episodio reviste otra gravedad. “Además del que insulta en la cancha o cuando maneja, tenés gente que utiliza a veces la ironía o el insulto muy sutil como modo de descalificación o de agresión de tipo psicológico”, puntualiza Rubinstein. “Por ahí no es un insulto directo como “la puta que te parió” sino que son comentarios que tienen un efecto insultante y descalificador. Ahí ya no esta en juego la impotencia. Ahí lo que está en juego es la agresión más solapada en el vínculo”, completa el especialista.
Anonimos


PD.

Algunas reglas para enfatizar los insultos:

Escribir con MAYUSCULAS y/o negrita

Escribir los signos  >>>>...
Clasificación:
>                -                       Categoría  débil
>>              -          "           fuerte
>>>            -          "          bastante    fuerte
>>>>          -         "          muy fuerte
>>>>>        -        "          extraordinariamente fuerte
>>>>>+      -        "         grado superlativo  fuerte

Insulte como Quevedo:

https://www.buzzfeed.com/beatrizserranomolina/insultos-en-castellano-antiguo



Insultos cultos:























PIKE

PIKE

falsas banderas

hologramas a gogo

HOLOGRAMA 11S

Whales are amazing, it looks so real! :D <3

Posted by Jenny on Miércoles, 9 de diciembre de 2015

11s .holo2

truth about

you see any plane?Giulietto Chiesa was right ;)

Posted by The Believer ॐ Riparatore Compulsivo Illuminato on Miércoles, 16 de diciembre de 2015

Baseluna

portal dimensional

Posted by GFPA Fenomeni e misteri Autentici, on Lunes, 15 de febrero de 2016

platillonube

TLAXCALA - MEXICO

EVIDENCIAS QUE SALEN A LA LUZEste es el camuflaje que han utilizado las naves galácticas de la luz desde los tiempos biblicos. Es el Cielo al cual llegamos después de la muerte. Actualmente la ciencia califica este fenómeno como nubes lenticulares.Recomiendo leer el evangelio de Enoc para tener claro donde se encuentra el cielo, y donde se encuentra el cielo de los cielos. Dejo aquí un video resumen sobre el Evangelio de EnocVIDEO: https://web.facebook.com/Les137/videos/vb.1374931991/10208213249873671/?type=3&theaterLA VERDAD ES JUSTICIADohko CL de Libra

Posted by Luis Ramos on Domingo, 13 de diciembre de 2015

DDLA PORTAL DIMENSIONAL

Construcciones en la luna

Secret video alien city on the moon from the Apollo missions 20.8.1979http://beforeitsnews.com/alternative/2016/01/secret-video-alien-city-on-the-moon-from-the-apollo-missions-20-8-1979-3273466.html

Posted by UFO.-kruhy v obili on Martes, 9 de febrero de 2016

ELORIGEN

Archivo del blog

ubuntu

ubuntu

MUJERES

aprendizaje

aprendizaje

desaprender

desaprender

esto es verdad

esto es verdad

conspiranoicos

conspiranoicos

generadorpartidos

desobediencia

sgae

comida

comida

monsanto

Financiación guerras

usa1

Aaron

usa2

TVREAL

TVREAL

McCURRY

Madoz

WAYSEER

abuelagif650

abuelagif650